Hay algunas
cuidados que debes tener en cuenta en tu chimenea en verano y en tu web de
venta de calderas online queremos hablarte de ellos para asegurarnos que le prestes la atención a lo que necesita tu unidad de calefacción en todo momento. Durante el invierno el fuego de la leña puede ser tu mejor aliado, pero durante los meses de calor desaparece, esto no significa que sea el momento de olvidarse por completo de la chimenea, puesto que algunos hechos te podrían coger desprevenido.
¡Hay olores saliendo de la chimenea!
Como ya no enciendes la chimenea e hiciste la limpieza correspondiente al final de la temporada de mayor uso, no esperas que ningún mal olor invada tu casa desde la chimenea. Sin embargo es posible que ocurra y no tienes que dejarte sorprender por esto. Aún cuando se haya hecho una limpieza profunda es posible que queden restos de hollín y creosata en las paredes porosas del conducto de salida que, combinados con el aire húmedo del verano, arrastrarán olores desagradables hacia el interior de la vivienda.
Además de la presencia de estos residuos, otras
situaciones capaces de provocar hedores son el agua de lluvia estancada en la cámara de humo, desechos animales como nidos o incluso animales muertos al no poder escapar, hojas descompuestas... Para eliminar este problema la primera acción es sellar la entrada de la chimenea, lo cual evitaría la entrada de aire húmedo, lluvia y animales.
Aún cuando la entrada esté sellada es posible que se cuele algún resto debido a la presión de aire negativo que se produce en el conducto, que provoca que el aire vaya hasta allí y lleve los olores al interior de la casa. Para contrarrestar el problema, mantén ventilado el lugar, abriendo una ventana de vez en cuando para cambiar la presión. También puedes instalar una pantalla de vidrio y cerrar el tiro de la chimenea.
Evita el síndrome del agujero negro
Sin la presencia del fuego, el hogar de la chimenea luce como un gran agujero negro, aportando poco o nada a la estética de tu casa. Sin embargo, hay muchas formas en las que puedes aprovechar ese espacio para que esto suceda. Antes de colocar cualquier objeto dentro, asegúrate que esté bien limpio, luego puedes colocar un ramillete de flores frescas, algunas cestas con plantas o disimular el área tapándolo con un asiento extra y algunos cojines.
Los candelabros para chimeneas son una alternativa muy decorativa, no dejan de darle ese toque de luz y calidez que ofrece el fuego pero sin llegar a producir el calor que alcanza durante el verano. Combina los colores de las velas con la decoración de la casa, incluso puedes escoger algunas que sean aromáticas para tener una esencia agradable.
Agrega accesorios alrededor y dentro del hogar para que la chimenea no deje ser el
punto focal del salón. Decóralo cuando vayas a dar una fiesta, cuelga algunos objetos, instala una pantalla, cubre la entrada con un portarretratos. Ya verás que ideas no te faltarán para evitar el síndrome del agujero negro.
Cierra el tiro de la chimenea
Dentro de las situaciones que debes atender en tu chimenea en verano está evitar las consecuencias que trae dejar el tiro abierto. En los párrafos anteriores mencionábamos el hecho que esto permite la entrada de aire húmedo y agua, pero también provoca la
salida del aire fresco de la casa.
Dejar el tiro abierto puede traer como consecuencia mayor gasto de energía. Si utilizas aire acondicionado para refrescar la casa durante los meses de calor, el aire frío escapará por la chimenea y le exigirá más a tu equipo que, incluso, puede dañarse.
¿La chimenea es solo para el invierno?
Existe la concepción de que solo se puede utilizar esta unidad de calefacción durante el invierno; sin embargo, muchas veces nos olvidamos que también podemos disfrutar de ellas en el exterior de la casa. Así como podemos
comprar una barbacoa para cocinar al aire libre, también puedes tener una estufa o chimenea exterior para crear un lugar de reunión para disfrutar con tu familia y amigos.
Atento con la entrada de animales
El verano es el momento indicado para que aves, insectos y otros animales vayan hasta tu chimenea a buscar refugio y esto se puede convertir en un gran problema porque hasta pueden morir atrapados dentro. La solución más pertinente es sellar la entrada.
Coloca un sombrerete y una malla para mantener a las criaturas más grandes alejadas del interior.
En el caso de los insectos y animales más pequeños, una malla no será muy útil porque igual encontrarán un espacio para entrar. Para cerrarles el paso puedes optar por un sombrerete que incluya un tiro exterior que puedes abrir cuando vuelvas a encender el fuego.
Las abejas y avispass encuentran en la chimenea un lugar atractivo para instalarse. Si detectas la presencia de alguna de ellas, lo mejor es llamar a un fumigador con experiencia para que se deshaga de las mismas. No intentes hacerlo con fuego porque puedes crear un problema más grave. La cera de los panales, por ejemplo, puede provocar un incendio al caer hacia el hogar.
Revisa todo antes del invierno
En algún momento el verano llegará a su fin y necesitarás tener todo listo para la temporada fría. Contrata a un profesional para que haga la inspección anual, limpiar la chimenea, que se asegure de que está libre de nidos de aves y animales,
detectar posibles fugas, etc. Revisa también que tengas el combustible necesario; si utilizas madera, esta debe tener el tiempo de sacado adecuado para que queme bien.
Estos son los cuidados que debes tener con tu chimenea en verano. ¿Te has enfrentado a algunos de ellos? Cuéntanos cómo los has solucionado.