- Actualidad
- 0 likes
- 18 Visto
El crowdfunding y sus etapas
Dentro del micro mecenazgo se consiguen dos modelos básicos: de donación o inversión. La más común a la hora de hacer búsqueda de fondos para financiar proyectos es la primera ¿por qué? Porque la persona contribuye con una suma monetaria por agrado propio o por su interés en el objeto de recompensa: e-book, producto, etc.
Supongamos que tienes una idea que aportaría mucho a la sociedad pero... te hace falta poder adquisitivo para plasmarla y desarrollarla hasta que sea real. Es allí el momento en el cual el crowdfunding entra en juego, veamos sus etapas.
- Publicar en plataforma: Lo principal es tener en mente un sitio para comenzar la recaudación, por ejemplo, una de las más conocidas es ECrowd! Sin embargo, puede ser cualquier otra. En la plataforma se indica la cantidad que se desea recolectar, con el fin de iniciar a concretar la idea, y algún premio a dar a los colaboradores.
- Difusión: Hay un tiempo establecido para alcanzar la meta propuesta por eso la idea es desplegar el proyecto en todos los medios posibles sea Facebook, Twitter u otra red social.
- Evaluación final: Si el monto alcanza el 100%, la idea continúa en marcha sino se cierra debido a que el plazo se ha vencido y no se consiguió la totalidad del dinero requerido.
Esta cooperación colectiva sirve no solo por la parte monetaria sino que le ofrece a los emprendedores una visión u opinión importante de los que ofrecen su contribución ya que se observa el interés de cada uno, en caso de que solicites el apoyo para 200 mil euros, por poner un ejemplo, y los consigas sería una prueba del impacto del producto en la sociedad. Además, agradecer y dar algo atractivo a cambio hace sentir a quien aporta que lo hizo por una buena causa. Ahora, ¿cómo entra la biomasa en todo esto? Ya lo revisaremos.
Iniciativa #1: la biomasa
La energía renovable empieza de a poco a congeniar en estos sistemas, que se llevan a cabo en plataformas de bajo coste y difusión masiva. En España aún no se consolida con fuerza, como sucede en otros países como Estados Unidos, Inglaterra y Holanda que ya tienen camino recorrido en el área de las energías, sobre todo, la eólica y fotovoltaica.
Biomasa Forestal es el nombre de un proyecto que se atrevió a acudir a la alternativa de micro mecenazgo. La idea principal fue recolectar 100 mil euros para comenzar a reunir 30 mil toneladas de biomasa en los bosques (principalmente leña) y montes de Barcelona. Ya habíamos hablado anteriormente de las ventajas de la biomasa, una de ellas era precisamente que mantenía las áreas forestales limpias, en consecuencia, se minimiza el riesgo de incendios en la época de verano.
La actividad dentro de los bosques iba de la mano con la certificación forestal llamada "Programme for the Endorsement of Forest Certification" o PEFC para seguir el protocolo sin alterar esta clase de ambientes.
Todo ese residuo forestal se transformará en astillas, un tipo de combustible muy económico y aprovechado en zonas locales para el consumo energético. A pesar de que hubo 64 inversores, el proyecto se cerró ya que alcanzó el 78% de la recaudación, pero lo importante es rescatar toda la materia prima, por cualquier medio, proveniente de la naturaleza para fines ecológicos y de consumo.
Otros proyectos que podemos mencionar es el de los investigadores del Centro de Transferencia Tecnológica (Citcea) de la Universidad Politécnica de Cataluña, en colaboración con una ONG, esperan proveer a un hospital de Chad (nación de África) a través de un sistema de gasificación de biomasa. Este proceso logra que un motor funcione para producir energía solo con residuos de tipo agrícola.
Las condiciones de este país hacen que los cuidados del aparato sean poco accesibles y por tal razón, el equipo emprendedor decidió diseñar uno más sencillo de manipular por los pobladores, más económico y también robusto para usarse sin problemas.
A diferencia de la idea de Biomasa Forestal, que usó la plataforma ECrowd!, este grupo buscó a Goteo, sitio similar para alentar a los micro mecenas con libros, invitaciones a eventos, camisetas, etc.
El crowdfunding se ha convertido en una vía de utilidad. Cada quien plasma su idea y la describe de forma específica, así el público está enterado del proyecto, por ejemplo, puede que haya una persona interesada en hacer realidad un generador de biomasa cuyo objetivo sea proporcionar energía eléctrica y también calentar estancias, pero si ante los ojos del financiador no existe innovación o beneficio colectivo, sencillamente, será más complejo que aporte.
Lo positivo es la variedad de modelos a elegir y la cantidad de personas a las cuales pueda llegar la iniciativa. Una pequeña suma es provechosa para quienes se unen al desarrollo e implementación de los recursos naturales. Desde Energy Biomasa invitamos a aquellos que tengan un proyecto asociado al sector a que se animen a experimentar con el crowdfunding y su impacto en la biomasa.
¿Qué te ha parecido la temática? ¿Conoces otros proyectos relacionados? Déjanos tus comentarios y comparte el post si fue de tu agrado.