En tu web de venta de calderas online nos complace ayudarte a tomar la decisión a la hora de escoger la mejor opción para el funcionamiento de tu chimenea. Por eso hemos preparado este post en el que hablaremos sobre las diferencias entre la leña natural y las briquetas. Aprenderemos acerca de sus características y los aspectos que debes tener en cuenta para decidirte por cualquiera de ellas.

Conoce las diferencias entre la leña natural y las briquetas

A medida que nos acercamos a los meses fríos hay una serie de consideraciones que debemos atender para que al llegar ese momento no nos pille desprevenidos. Revisar la chimenea, hacer el mantenimiento que requiere el equipo e ir acumulando la madera que necesitaremos para mantener el fuego en el hogar. Pero, qué pasa si este combustible no te satisface del todo, ¿has considerado el uso de briquetas? Veamos qué son y bajo qué condiciones los puedes utilizar. Las briquetas son un tipo de combustible perteneciente a la familia de la biomasa. Para su fabricación se utiliza serrín y virutas de distintas maderas provenientes de aserraderos y de la industria agrícola. Todo este material se tritura y compacta sin ningún tipo de aditivo, solo calor y la lignina de la madera, obteniendo un combustible que produce un fuego eficiente para la casa. La mayor ventaja que se obtiene de ellas es que necesitamos menos espacio de almacenamiento al ser de tamaño regular, siendo una alternativa ecológica y saludable como la madera. Las briquetas de biomasa tienen un gran poder calórico, su calidad dependerá del tipo de residuos que se utilicen. Si se usan maderas duras tendrá mejor rendimiento que las blandas y quemarán más lento que estas últimas. A diferencia de la leña, la emisión de gases tóxicos es muy baja, lo cual se traduce en menor polución y disminución de los riesgos de enfermedades pulmonares y asma. Junto a su alto poder calorífico, hay que destacar la combustión constante que permite aprovechar al máximo cada pieza. También produce menos cenizas que la madera; sin embargo, no hay que descuidar su limpieza y mantenimiento. Sobre todo si se utilizan ambos tipos de combustibles en la chimenea; por ejemplo, las briquetas se pueden usar para encender el fuego y luego añadir a madera para mantenerlo, todo es cuestión de ir jugando y aprovechando en cada momento el combustible que mejor te vaya.

La calidez de la madera natural

Aún con estas ventajas de las briquetas hay quienes prefieren la madera para su chimenea con el argumento de que las más duras son capaces de quemar más lento que el producto de biomasa; como consecuencia al añadir leños grandes de encina -por ejemplo- se requerirá de menos manipulación y el fuego es capaz de durar toda la noche. En este sentido, hay que tener muchos aspectos en cuenta para escoger la mejor madera. Haciendo un repaso por los tipos de combustibles para chimeneas encontraremos maderas duras y blandas; las primeras se usan para mantener el fuego y las segundas para iniciarlo. Además, hay que recordar que deben secar -al menos- durante dos temporadas antes de poder utilizarlas. La madera es ideal para utilizar en chimeneas cerradas o abiertas, así como en estufas de leña, barbacoas y leña. Para escoger la que mejor te conviene hay que tener en cuenta cuál es la que más abunda en la comunidad donde vives para ahorrar en el coste del transporte. En las zonas rurales es muy fácil encontrar leña por cuenta propia, pero esto requerirá mayor tiempo y esfuerzo que comprarla al granel o en sacos. Además tienes que tener en cuenta las condiciones de secado, que hay que vigilar antes de que pueda ser utilizada.

Consideraciones al usar briquetas

Como todo tipo de combustible hay que tener una serie de precauciones al emplear briquetas de madera. Comencemos por el tipo de unidad en el que se puede utilizar. El mejor rendimiento se consigue en las estufas y chimeneas cerradas; aunque como vimos en los párrafos anteriores también se pueden emplear como sustitutos de leña y carbón en algunos hornos y barbacoas, aunque nuestra opinión particular es la de emplear madera natural cuando vayamos a cocinar con leña. Las características de este producto permite que sean fáciles de trocear para utilizarla en estufas con poco espacio para el fuego. Además es combustible muy limpio y fácil de almacenar: ocupa la mitad del espacio de lo que haría la misma cantidad de leña. Una vez que se enciende el fuego con una briqueta, este no se apagará hasta que se consuma por completo. Para ello se requiere poco tiempo y se puede utilizar cualquier iniciador como virutas de madera blanda, papel y pastillas de encendido. Una vez que el fuego encienda y se consiga una llama constante, entonces se pueden añadir madera natural para mantenerlo. Si tienes alguna duda sobre cómo utilizar las briquetas o en qué tipos de chimeneas los puedes emplear, consulta en Energy Biomasa, donde además puedes encontrar un catálogo de productos pensados para proporcionar la calidez que tu casa merece. Así que no dudes en visitar nuestra web de venta de cocinas de leña y escoger la que más te convenga para tu hogar. Estas son las diferencias entre la leña natural y las briquetas. Cuéntanos tu experiencia con ambos productos y dinos cuál de los dos crees que es mejor y por qué. Nuestra recomendación es combinar ambos para conseguir un fuego duradero y de calidad.
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