¿Te gustaría tener en casa un aparato de calefacción mantenga una temperatura agradable, garantice el suministro de agua caliente, ecológico y que, además, suponga un ahorro a la hora de comprar el combustible? Existe una opción que reúne todas estas características y hoy en tu tienda de venta de calderas online te explicaremos cómo funcionan las calderas de biomasa. Sigue leyendo y aprende todo sobre este dispositivo.

Características de las calderas de biomasa

Las calderas de biomasa entran en la categoría de los sistemas de calefacción más ecológicos por varios motivos. En primer lugar, funcionan con combustibles que se obtienen de desechos naturales. Estos pueden ser pellets, residuos forestales, cáscaras de frutos secos, huesos de aceituna, etc.; son más respetuosas del medio ambiente, contribuyen a generar más empleo rural y las cenizas que se producen en la combustión son reutilizables para la jardinería. Estas son algunos de los motivos que te impulsarán a decidirte por un equipo de este tipo si estás en la búsqueda de un nuevo sistema de calefacción o, simplemente, llegó el momento de reemplazar tu caldera. El funcionamiento de las calderas de biomasa requiere de elementos entre los que mencionamos el silo de almacenaje, el cual se usa para alimentar el equipo. El mismo debe tener una inclinación adecuada. El tamaño del depósito dependerá del combustible. Por ejemplo, las de pellet requieren menos espacio que las de policombustible. En este punto, destacamos también que la alimentación puede ser automatizada, lo que le da mayor autonomía y comodidad al sistema. Dentro de la cámara de combustión se distinguen tres partes:
  1. En la primera la biomasa se transforma en gas combustible.
  2. La segunda es el área donde se observa la llama con claridad.
  3. La tercera es la cámara de postcombustión, en la que ocurre la reducción de gases que se producen durante el proceso.
Las calderas trabajan de manera automática. Se encienden y modulan dependiendo de la demanda energética de calefacción y la temperatura tanto en el interior como en el exterior de la vivienda, lo que permite aprovechar mejor el uso del combustible. Aún te preguntarás cómo funcionan las calderas de biomasa para calentar tu casa. Lo que hacen estos equipos es aprovechar el calor residual de los gases que se producen durante la combustión. El calor se transmite al circuito de agua que se encuentra en el intercambiador de agua incorporado a la caldera. Una vez que el calor llega al intercambiador calienta el agua que se utiliza para la calefacción de la casa y para obtener agua caliente sanitaria. La distribución puede llevarse a cabo por medio de radiadores, fancoils o suelo radiante. Este último funciona de manera muy eficiente con las calderas de biomasa.

Optimización del funcionamiento

Uno de los inconvenientes al utilizar biomasa es que su relación masa/poder calorífico es menor que el de los combustibles fósiles. Es decir, su poder para generar calor es menor. Como consecuencia se necesita prácticamente el doble de material para producir la misma cantidad de energía. Por el contrario, este combustible es mucho más económico, lo que hace este tipo de instalaciones mucho más rentables. Hay formas de compensar esta desventaja, como instalar un acumulador en el cual se almacene el calor, lo cual permitirá ahorrar combustible. Esta es la mejor manera de optimizar su funcionamiento. Durante el proceso también hay que tomar en cuenta la temperatura con la que trabaja la caldera. El rango óptimo se encuentra entre 600º y 900º. Salirse de esos niveles significa producir mayor cantidad de gases residuales y la necesidad de utilizar materiales más costosos para recubrir la cámara. La humedad de la biomasa es otro de los elementos que afecta su función. Es necesario contar con una caldera diseñada específicamente para el combustible que se vaya a utilizar. Los equipos con baja inercia térmica requieren combustibles secos, mientras que los de alta inercia aceptan los más húmedos

Tipos de calderas de biomasa

Existen diferentes tipos de biomasa, por lo tanto, es lógico pensar que en función de ellos también encontraremos diferentes sistemas adaptados para cada uno de ellos. Te describiremos brevemente cada uno para ayudarte a decir cuál es el que más te conviene. La primera que mencionaremos son las calderas de pellets. Estas aceptan únicamente este material. Son las más populares y tienen un rendimiento superior al 90 %. La alimentación puede hacerse de manera manual o a través del silo. Si estás interesado en alguna de estas te recomendamos que eches un vistazo al modelo Edilkamin Dallas o revisar el resto de nuestro catálogo para mantenerte al tanto de las opciones que tenemos a tu disposición. Las calderas de policombustible permiten quemar más de un tipo de combustible, su potencia es mayor que las de pellets, pero también requieren de mayor capacidad de almacenamiento. Son utilizadas industrialmente, pero existen modelos para calentar el hogar. Otros tipos de calderas de biomasa que encontrarás en el mercado son las de astilla, sin embargo, su fabricación es en menor escala que los dos anteriores.

Tecnología a favor del ambiente

A pesar de que estas calderas tienen algunas desventajas como coste de instalación más elevado, debemos ser conscientes de que son mucho mejores para el medio ambiente que otros sistemas y nos referimos durante todo el proceso: desde la obtención de residuos forestales e industriales hasta el efecto limitado de los desechos que se producen en la combustión. Contribuyen también a reducir el riesgo de incendios debido a la limpieza de los montes y la producción de biomasa se puede hacer en terrenos en desuso, lo que revierte en un mejor aprovechamiento de los espacios. Si te preocupa el coste, tenemos una buena noticia. Adquirir una caldera de biomasa es más costoso que las que utilizan combustibles fósiles. Pero tiene a su favor que la biomasa es más económica, así como líneas de subvención y pronto verás cómo retorna tu inversión.
Producto agregado a la lista de deseos
Productos añadido para comparar