Después de pasar días y días frente a la chimenea para combatir el frío de un largo invierno, llega la primavera para eclipsar las fuertes lluvias y las gélidas nevadas con un espléndido sol, una flora de lo más colorida y un cielo radiante. Es hora de dejar limpias, listas y preparadas las chimeneas para la época invernal del próximo año. Uno de los hándicap más comunes en los hogares que tienen este medio de calefacción es qué hacer con las cenizas. Desde Energy Biomasa queremos proponerte varias alternativas para que este problema pase a convertirse en una gran ventaja. Todas las soluciones que te explicaremos a continuación tienen como premisa más inmediata que la ceniza sea resultante de leña seca de maderas no tratadas.
  1. Convertir las cenizas en un detergente
Seguramente notes algo de suspicacia en esta alternativa puesto que, a priori, podrías pensar que la ceniza dañará tu ropa a la hora de llevar a cabo del proceso de la colada. Sin embargo, es una concepción totalmente errónea. El detergente proveniente de cenizas es el líquido más natural, ecológico y sano que podemos emplear para lavar la ropa. Uno de los inconvenientes que presenta es que es un proceso duradero y de largo plazo. Las cenizas de una chimenea o estufa portan una enorme riqueza en propiedades tales como el calcio, magnesio o silicio que hacen de sus funcionalidades muy variadas obtener grandes ventajas, entre ellas la que, a continuación, te detallaremos. En primer lugar, tras la retirada de las cenizas y su posterior enfriamiento, tienes que poner a ebullición 1,5 litros de agua al compás que añadimos un vaso de ceniza a un cubo. Posteriormente, viertes el agua caliente al cubo y mezclas ambos componentes hasta diluir. Tienes que dejarlo reposar al menos 24 horas. Pasado ese tiempo, con la utilización obligatoria de guantes de plástico, purificas la mezcla con el empleo de un filtro de café para eliminar posibles partículas aún presentes tras el reposo. El último paso es trasladar este producto líquido a una botella de agua. Tienes que dejarlo en el envase un mínimo período de dos meses. Este producto natural no presenta ningún olor por lo que cabe la posibilidad de añadir algunas gotas de aceite aromático para perfumarlo.
  1. Convertir las cenizas en un limpiacristales
Esta es otra de las alternativas interesantes que te proponemos. Esta opción es mucho más rápida que la anterior. Se trata de convertir las cenizas en un producto sano, efectivo y sin olor a químicos para limpiar cristales. Es muy sencillo, tan sólo tienes que coger papel de periódico, humedecerlo y untarlo en cenizas tamizadas. Ahora ya sólo tienes que pasarlo por el cristal que deseas limpiar. Es una solución muy útil para cristales manchados ya que no tienes que frotar tanta intensidad como lo haces con cualquier otro producto de supermercado destinado para ello. Recuerda que es muy importante el uso de guantes de plástico para llevar a cabo este proceso.
  1. Convertir las cenizas en un desengrasante
Las cenizas se sitúan como uno de los mejores desengrasantes para lavar tu vajilla. El proceso es echar un poco de agua y un puñado de cenizas en un recipiente. Lo mezclas y quedará como resultado una pasta. Con este producto combinado puedes lavar parte de tu vajilla. Es recomendable utilizarlo solamente para lavar aquellos recipientes con grasa incrustada ya que es muy buen desengrasante pero no un antibacteriano.
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