En Energy Biomasa tenemos la valiosa misión de enseñarte las mejores alternativas para cuidar el planeta Tierra. Hoy queremos que conozcas el verdadero impacto ambiental del consumo energético, algo que quizás pasamos por alto en nuestra vida diaria por pensar que no es nada importante. Pero sí que lo es, y aunque las grandes industrias son las mayores causantes de los daños al ecosistema, tú también puedes poner tu granito de arena al ahorrar recursos no renovables y disminuir la demanda de este producto. Sigue leyendo y descubre cómo esto nos afecta de diversas formas, ¡no querrás volver a desperdiciar nada!

Las fuentes de energía más comunes

La energía ha sido explotada por el ser humano desde hace miles de años, de hecho, se ha descubierto su uso desde hace por lo menos 1,9 millones de años atrás. Inicialmente hablábamos del fuego para iluminar, calentar, cocinar y proteger, pero en la Era Post-Moderna ciertamente nos hemos pasado de la raya con el uso de recursos no renovables. Hoy en día cada vez hay más alternativas ecológicas para contrarrestar este serio problema, sin embargo, el daño ya está hecho y todo a causa del uso indiscriminado de muchos tipos de fuentes energéticas, como por ejemplo:
  • Los combustibles fósiles como el carbón, petróleo y la gasolina, cuyo uso lleva al calentamiento global y cambio climático.
  • Los bio-combustibles, cuando no son elaborados y utilizados de manera sostenible, pueden contribuir igualmente con la deforestación.
  • La electricidad, cuya gran parte de su producción implica el uso de recursos no renovables que a la vez podrían generar daños durante su combustión. Además, en el caso de las plantas nucleares, estas supondrían una mayor amenaza al medio ambiente en caso de que ocurra un accidente.

Efectos del alto consumo energético en el medio ambiente

Sabemos que el consumo de estas energías es dañino y poco prudente, sin embargo, ¿no te has preguntado por qué? Muchas veces tomamos acciones sin conocer realmente su razón de ser, y en este caso las consecuencias del desperdicio energético son bastante concretas. Es atroz como por nuestra comodidad hemos decidido exponernos a terribles efectos como cambios climáticos, mayores temperaturas y más incidencia de eventos meteorológicos... Solo para estar seguros de que comprendes la seriedad del tema, aquí te dejamos algunas de las peores consecuencias del desperdicio energético:

Incremento de la huella de carbono

El efecto ambiental más notable en el abuso del consumo energético es este, sin embargo, algunos cambios simples en casa pueden evitarlo. Si utilizas calefacción eléctrica en invierno en vez de una estufa de leña, por ejemplo, esto constituye un aumento en el uso de este recurso, lo cual se traduciría en el incremento de gases de invernadero que entran en la atmósfera debido a la combustión de sustancias fósiles. Lo mismo sucede cuando tienes malas costumbres tan pequeñas como simplemente dejar tus aparatos eléctricos conectados cuando no están en uso, o tus dispositivos electrónicos cargando aun cuando ya tienen su batería completa.

Incremento del riesgo de cambio climático

Tanto el gas natural como el de carbón también contribuyen a la emisión de gases de efecto invernadero, cuya presencia en la atmósfera es capaz de aumentar la temperatura de la Tierra, dando paso a la destrucción o alteración de ecosistemas. Por otra parte, está la combustión de materiales fósiles, de la cual deriva una gran cantidad de emisión de dióxido de carbono, que es el principal culpable del calentamiento global. Esto puede causar alteraciones en el suministro de agua, en los patrones climáticos, cambios en las temporadas de crecimiento de los cultivos, y constituye una gran amenaza para las comunidades costeras debido al creciente nivel del mar.

Reducción de suministros

En áreas con una alta densidad de población, el precio que pagas por la electricidad es determinado por cantidad y demanda. Algunas plantas de energía cobran a sus consumidores más durante horas pico. Su uso indiscriminado puede contribuir a la escasez de la energía y por lo tanto aumentar sus costos. Con el tiempo, el crecimiento de la demanda podría poner en peligro áreas amenazadas como las costas o refugios de fauna salvaje, esto con la finalidad de asegurar los recursos adecuados. Perforar el suelo en busca de gas natural o hacer minería para encontrar carbón para lidiar con las demandas excesivas de energía definitivamente afectará el medio ambiente de forma negativa.

Cómo combatir el verdadero impacto ambiental del consumo energético

Comenzar con pequeñas modificaciones en tus actividades cotidianas puede ayudarte a hacer un gran cambio a favor del medio ambiente. Hoy en día existen muchas alternativas al consumo de energía eléctrica convencional, como lo son el uso de paneles solares, y nuestra especialidad: los métodos de calefacción y cocinas sostenibles, los cuales permiten ahorrar mucho dinero, lo que va en favor de tu bolsillo, pero también del ecosistema ya que funcionan a partir de la combustión de biomasa. Este tipo de material, así como la leña y los pellets funcionan con máxima eficiencia y sin emisión de gases dañinos para la atmósfera, por lo que si lo que buscas es tener un hogar eco-amigable, optar por este tipo de sistemas probablemente sea tu mejor opción. ¿Qué otras medidas sueles tomar para evitar el impacto ambiental del consumo energético? ¿Ya te has cambiando por un sistema de calefacción eco-amigable? Comienza la conversación y déjanos tus comentarios y si te ha gustado este artículo no dudes en compartirlo.
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