Hoy te hablaremos de un tema delicado, del que tal vez no tengas mucho conocimiento o simplemente no le prestes la suficiente atención… ¿Sabías que puede sucederle a tu equipo si no se le hace un mantenimiento adecuado? Hoy en nuestra tienda de venta de chimeneas online te explicamos por qué debes tener cuidado con el agua que entre a tu chimenea, acompañaremos la información con una entretenida infografía para hacer el post más dinámico, si posees un equipo de calefacción en tu hogar, este es un post que no debes dejar de leer.

No dejes que el agua entre en tu chimenea

Si eres de esas personas que piensan que la chimenea es un equipo dentro de tu hogar muy resistente y al que no le pasará nada, recomendamos que replantees este pensamiento y le des una vuelta, ten en cuenta que estos equipos son una inversión que muchas veces puede llegar a ser un poco costosa, por lo que debes brindarles el mantenimiento y cuidados adecuados. El más mínimo descuido podría arruinar el propósito de tu chimenea o estufa (dependiendo de lo que tengas), así que te recomendamos hacerle un chequeo periódico con el fin de evitar pérdidas de las que luego te puedes arrepentir. Considera los materiales con los que está fabricada la chimenea (normalmente se usan ladrillos, los cuales son muy porosos) y como debes saber, “el agua siempre encontrará un camino” y cuando esta llega a tocar a la chimenea, los daños suelen ser muy profundos. Una de las consecuencias más temidas es que, si el agua llega a entrar en tu equipo, se expande por distintos lugares y si está en contacto con temperaturas muy frías, debido al invierno, por ejemplo, puede ser muy nocivo para la integridad de esta, causando deterioro e incluso pérdida de la funcionalidad con el pasar del tiempo, ten en cuenta también que el agua produce moho y oxido en las partes metálicas y esto es algo que debes supervisar, ya que este suele esparcirse rápidamente a distintas zonas y tendrá repercusiones negativas en tu salud. En caso de que el moho ya ha hecho de las suyas, toma las medidas necesarias para acabar con este, nunca toques a estos microorganismos sin guantes o mascarilla. Es por esto que debes tener cuidado con el agua que entra en tu chimenea.

Identifica los daños en tu chimenea

¿Cómo puedes saber si tu chimenea ha sido atacada por el moho? Examínala bien, y trata de identificar los siguientes síntomas:
  • Malos olores: El olor del moho tiene toques de óxido y polvo, si por algún motivo hueles tu chimenea y tiene estas características, es momento de que tomes la iniciativa y le hagas una limpieza a tu equipo, procurando barrer bien las superficies.
  • Fugas y goteras: Si puedes observar algunas manchas oscuras, así como goteras alrededor de la chimenea, es muy probable que tengas un problema de crecimiento de moho.
  • Oxidación: Cuando el agua entra a tu chimenea, puede causar que el metal se vaya oxidando, que, con el pasar del tiempo, debilitará la estructura y la destruirá, al menos que sea de acero inoxidable.
Si no pones atención al moho en tu hogar, sufrirás varios problemas de la salud, especialmente relacionado con alergias o asmas, así como otros problemas respiratorios o de la garganta, por esta razón, las personas que suelen padecer de estas afecciones deben tener mucho cuidado con el agua que entra a sus chimeneas. Los que tienen un sistema inmunológico debilitado pueden llegar a sufrir mucho más la presencia del moho, incluso llegando a afectar la piel, los ojos, pulmones y otros órganos y ni hablar de todo lo que sufren los ancianos o los lactantes debido a estos microorganismos. Pero no debes preocuparte, simplemente tienes que “tomar cartas en el asunto” y decidirte a cortar con la causa del problema, que es el agua, así que para evitar que esta entre a tu chimenea puedes seguir las siguientes consideraciones:
  • Para acabar con el moho puedes usar un desinfectante o cloro y restregar bien las superficies afectadas.
  • Haz revisiones regulares en aquellos espacios que son húmedos y oscuros que puedan comprometer el estado de la chimenea o sus conductos.
  • Puedes usar deshumidificadores, esto es muy útil para reducir la humedad en ciertas áreas de tu hogar.
  • Coloca un sistema a prueba de agua en tu chimenea, esto repelerá un 99.9% del líquido que puede penetrar los ladrillos, así como otros materiales que también pudiesen dañarse, como el metal.
  • Haz una inspección anual a tu chimenea, así tendrás la seguridad de que no habrá ninguna gotera en ningún área. Observa bien si tiene grietas en la corona, si se ha degradado y muestra algún tipo de daño.

Cuidado con el moho negro tóxico

Otros consejos importantes que puedes tener en cuenta para evitar el moho en tu hogar y que no se expandan hasta tu chimenea son:
  • No es recomendable que coloques alfombras en áreas como el baño o cuarto de lavandería, la humedad constante en estos lugares es muy atrayente para el moho.
  • Debes tener tus muebles en un lugar que sea fresco y aireado, de esta forma estarán limpios y tendrán espacio para “respirar”.
  • Si quieres pintar tus paredes, debes usar un desinfectante para eliminar el moho de las superficies.
Mantén tu chimenea y hogar libre del moho, ya que si lo inhalas, tus problemas de sinusitis podrían empeorar, incluso llegando a sufrir fuertes dolores de cabeza y garganta o tos, sin embargo, nada de esto se compara con lo que puede causar el moho negro, de gran toxicidad, también se le conoce como “Stachybotrys” el cual es muy preocupante y común cuando el agua entra en sitios como los equipos de calefacción, llegando a afectar en mayor medida a los niños y mascotas, así que es mejor evitar cualquier tipo de accidente. Esperamos que ahora tengas mucho más claro por qué es importante mantener tu chimenea seca, libre de humedad y agua, recuerda que puedes compartir este post a través de tus redes sociales, o si lo prefieres, envíanos tus comentarios diciéndonos qué otro tipo de daños crees que el agua les hace a las chimeneas. Cuidado con el agua que entra a tu chimenea Fuente Infografía
Producto agregado a la lista de deseos
Productos añadido para comparar