En tu tienda de venta de calderas online queremos hablarte sobre las averías que pueden afectar tu caldera. Los problemas en el sistema de calefacción son frecuentes cuando se trata de unidades antiguas que requieren mayor intervención que las nuevas. De cualquier forma, hay que estar atentos a los síntomas que presente el sistema durante su funcionamiento.

Diagnósticos de fallos

Comprobar el funcionamiento de la caldera antes de que comience la temporada de frío te permitirá conocer si existe algún fallo que requiera la intervención de personal especializado para solucionar el problema. Las averías que pueden afectar a tu caldera tienen su origen en problemas con el combustible, cambios en la presión de agua o fallos en el suministro eléctrico. Hay que estar atentos con las tuberías porque es posible que se produzcan fugas de agua o de gas. Si este es el caso, lo mejor llamar es consultar con un experto. Un diagnóstico oportuno te permitirá saber si debes reparar o reemplazar la caldera antes que el inconveniente pase a mayores. Las calderas funcionan con distintos tipos de combustibles. Con las de gas, por ejemplo, hay que estar muy atentos a que no haya ningún fallo en la tubería de suministro porque puede ocurrir un accidente. En las de leña, la acumulación de residuos también genera inconvenientes, por lo tanto hay que hacer revisiones periódicas al sistema. Siempre hay que verificar el funcionamiento desde que se instale la caldera, porque un pequeño fallo se puede convertir en un gran problema en poco tiempo. Si tienes una caldera de leña, es posible que te encuentres con problemas similares a los de una chimenea. Es decir, que el consumo de leña sea mucho mientras que no produce calor suficiente, o que haya un defecto en la salida de humos. En este último caso tu caldera lo detectará y te advertirá sobre el error. Para evitar una intoxicación por combustión hay que mejorar el tiro de la salida de humos. En el caso de que la unidad funcione con gas, la técnica casera para detectar una fuga es pulverizar agua jabonosa sobre la tubería. Si comienza a burbujear, entonces es que hay un escape del combustible.

Inspección anual

Como cualquier otro sistema de calefacción, las calderas deben recibir mantenimiento al menos una vez al año. Comienza por hacer tú mismo una inspección al sistema para verificar si tiene algunas piezas desgastadas, las cuales deben ser sustituidas, acumulación de hollín, fugas y si los radiadores funcionan correctamente. Hay ocasiones en las que falla la calefacción y pensamos que es la caldera, cuando en realidad pueden ser los radiadores. Recuerda que estos deben purgarse porque el aire se acumula en su interior. El proceso es sencillo y lo puedes hacer tú mismo. En ocasiones también hay que hacer el mismo procedimiento con calderas. Si notas que tu casa no se está calentando bien, pero tiene agua caliente sanitaria y la llama está encendida, entonces puede ocurrir haya aire en el interior del sistema. Para hacer su inspección anual contacte con el profesional adecuado.

Problemas comunes

Cuando tenemos una caldera en casa esperamos que ella nos proporcione calor durante los meses de frío y agua caliente sanitaria. Pero en ocasiones nos quedemos sin alguno de estos dos beneficios o, en el peor de los casos, sin los dos. Veamos qué es lo que pudiera estar ocasionando estos inconvenientes.

Fallos en la presión o pérdida de agua

Los cambios en la presión del agua provocan inconvenientes en el funcionamiento de la caldera que requiere un flujo estable del líquido. Estos cambios pueden ser provocados por un cambio de tubería; si hay un exceso de agua -en general- es suficiente cerrar un poco el paso. Hay varios problemas que se originan cuando hay mucho o poco flujo de agua. Por ejemplo, si el caudal de agua fría es muy grande, la caldera no calentará lo suficiente el agua sanitaria. Por el contrario, si entra muy poca agua al sistema, entonces falla la calefacción. Otro problema frecuente con la alimentación de agua son las fugas por rotura de las tuberías. En ocasiones son difíciles de detectar, pero es necesario hacerlo, porque hasta que no se solucione el problema la caldera no funcionará de manera correcta. Sin embargo, a veces la fuga se debe a que la llave de paso está dañada y basta con cambiarla para solucionar la situación. Si el intercambiador de placas está dañado se producirá un exceso de presión que también puede derivar en una fuga de agua.

¡Adiós al agua caliente!

Si el problema es que no hay agua caliente, a pesar de que la caldera está en funcionamiento, la causa puede ser que la sonda de ACS (agua caliente sanitaria) esté sucia o tenga algún fallo, por lo tanto no se encienden los quemadores. También puede ser que el sistema no detecte la demanda y, por lo tanto, no calienta el agua. Otra causa es el flujo de agua fría del que hablamos en el punto anterior.

Fallos en la calefacción

Si tienes agua caliente, pero tu casa no alcanza la temperatura ideal, quizás se trate del termostato de ambiente averiado, el termostato interno también puede estar roto o hay problemas con la sonda de calefacción. Si la llama de tu caldera no enciende, el problema es alguno de estos. En cambio, si enciende con normalidad, entonces purga los radiadores.

La caldera no enciende

Los problemas más serios se presentan cuando el sistema no enciende. Es posible que se trate del sistema eléctrico, pero lo ideal es que un técnico la revise. En ocasiones puede funcionar, pero se enciende y apaga con frecuencia, puede ser algo sencillo como los quemadores obstruidos o un problema más serio. Hacer el mantenimiento de la caldera a tiempo puede evitarte problemas con la unidad. Consúltanos en caso de tener alguna pregunta al respecto o si deseas complementar con algún otro sistema de calefacción. Por ejemplo, las chimeneas multicaras o los inserts pueden ser una buena opción para tu hogar. Estas son las averías que pueden afectar tu caldera. Si tu sistema presenta fallos, explícanos de qué se trata y con gusto te atenderemos.
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