Hoy desde tu tienda de venta de calderas online desarrollaremos 6 mitos sobre calderas que no debes creer porque a veces, ante el hecho de comprar o sustituir una caldera surgen creencias falsas enfundadas desde el propio desconocimiento de las personas; por eso, te enseñaremos cuáles son, te recomendamos recurrir a profesionales cuando tengas alguna duda y así, aclarar tus ideas antes de la elección final.

1. Es más costoso instalar y mantener una caldera de biomasa que una de gas

Dependiendo de varios factores es posible que sea igual o más rentable. Quizá la inversión inicial sea más elevada, algo que amortizarás con el coste del combustible. Pero desde luego no disminuirás en comodidad si consideras los sistemas semi-automatizados o automatizados de estas calderas para que no haya demasiadas preocupaciones en relación a la limpieza, sin olvidar que aportan eficiencia y sostenibilidad del entorno. Por otro lado, el combustible natural es más económico, accesible y menos contaminante, sin embargo, es importante saber cuál es el tipo que vas a usar (huesos de aceituna, pellets, leña, astillas, cáscaras de frutos secos, etc.) revises el volumen de consumo energético de cada uno de ellos. La biomasa es una energía renovable, al estar en constante regeneración, reduce costes y simplifica la instalación en general. Desde nuestra experiencia en el área te aconsejamos que al instalarla tengas en cuenta un modelo adaptado a las características de tu vivienda o edificio, no solo te bases en gustos. A lo mejor no tienes idea del tema, pero gracias a un gestor energético y la opinión de una compañía instaladora como nosotros tendrás aspectos claves que incidirán al escoger la correcta.

2. Solamente se aprovechan en viviendas y edificios

Son útiles tanto en las casas como en el sector industrial. La utilización de la biomasa es ventajosa, además, las empresas se encargan de construir silos de almacenajes grandes para reservar astillas, la transportan y a la larga consiguen reducir el plazo de amortización de una caldera de biomasa por la buena relación entre la energía producida y precio.

3. Con mi caldera de biomasa podré emplear cualquier tipo de combustible

Es verdad que la caldera de biomasa admite varias posibilidades respecto a este tema, pero es importante decidir previamente un solo combustible, no mezclar. Por ejemplo, un día tienes pellets y se los colocas, otro día cuentas con astillas y sucede lo mismo... nada de eso es conveniente porque estos sistemas de calefacción están diseñados especialmente para un rango determinado según la clase de combustible, además, hay ajustes durante la instalación que corresponde a tales especificaciones. Revisemos lo siguiente en cuanto al diseño de estas calderas: Todos estos sistemas están condicionados por la cantidad de humedad del combustible que se quemará, por eso hay sistemas apropiados para combustibles secos y húmedos. En el primer caso, su dispositivo posee baja inercia térmica y son capaces de soportar un fuego intenso, de hecho las llamaradas tocan la rejilla cristalizando los desechos. Ahora, en referencia a los húmedos, el lugar donde se aloja la biomasa es de una elevada inercia térmica, por lo tanto, la caldera deberá contar con estándares de calidad en su diseño para permitir un excelente secado, proporcionar una oxidación y gasificación completa. En caso de que quiera cambiar a otro combustible distinto al que emplea diariamente, debe contactar a la empresa encargada de la inspección y mantenimiento anual para que ofrezca asistencia en la configuración apropiada (si existe la opción). Una vez que termine esta tarea su caldera podrá consumir el que corresponda. ¿Qué pasaría si se pasa por alto todo esto? El sistema no ofrecerá su máxima eficiencia y a raíz de allí comenzarán problemas que, en el peor de los escenarios, provocarán averías u otros fallos. Al final del día no solo saldrá afectada su calefacción sino su bolsillo.

4. Algunos combustibles desprenden malos olores

Este mito sale a relucir sobre todo cuando se hace referencia al hueso de aceituna -biomasa de carácter local en España-, pero lo cierto es que este producto se somete a procesos de calidad como el secado y extracción de la pulpa que disminuyen notablemente cualquier aroma, esto se aprecia en todo caso en el almacenaje y no en los gases de la caldera. Con respecto a los otros combustible, no es así. Escoge el que más te convenga en casa.

Otros mitos que no debes creer

5. Las calderas de condensación no se pueden colocar en otras instalaciones ya existentes

Cualquier caldera de este tipo pueden colocarse en calefacciones que tienen ya un tiempo de antigüedad. Solo debes tener presente tres aspectos: el sistema de regulación como sucedería con cualquier reposición del aparato, la instalación correcta de un acumulador para un rendimiento óptimo y la oportuna limpieza del sistema de calefacción con un poco de agua. Pero sobre todo, cuenta con el asesoramiento de un profesional.

6. Las calderas de condensación solo rinden bien cuando condensan

Rinden perfectamente estén condensando o no, incluso mejor que las antiguas gracias a reguladores con sonda exterior. Su rendimiento oscila entre un 84 y 92% mientras que las calderas antiguas sin ningún tipo de tecnología se acerca al 55 o 65% de rendimiento. Sin duda, te recomendamos aprovechar la tecnología avanzada. Será segura, garantizarás buena energía, será bastante fiable y funcional. Queremos desmontar estos 6 mitos sobre las calderas y ofrecerle esta información a los usuarios que estén pensando en adquirir una caldera de biomasa, déjanos tus dudas e inquietudes si precisas de consultas específicas, estamos para servirte. Coméntanos ¿cuál es tu combustible de biomasa preferido? Únete a la conversación y recuerda compartir el post en las redes sociales si ha sido de utilidad.
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