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El fuego ha acompañado al hombre desde que fue descubierto, iluminando sus noches más oscuras, dándole calor y permitiéndole cocinar los alimentos. Pero desde esas primeras hogueras que hacían en cuevas, el poder tener un fuego activo ha evolucionado mucho hasta hoy en día.

Y uno de esos sistemas sigue vigente hoy en día, aunque en muchos casos solo sea de forma decorativa, pero en su formato funcional aún nos proporciona ese calor, luz o nos permite cocinar, como antaño. Estamos hablando de las chimeneas.

Normalmente cuando pensamos en una chimenea, varias imágenes pueden venir a nuestra cabeza, desde la imagen romántica de la pareja enamorada frente al fuego de una chimenea, como la de una chimenea en la cocina con un caldero sobre el fuego.

Por supuesto, estás chimeneas han realizado también una evolución desde las primeras que se realizaban en las paredes de las viviendas, grandes y que generaban muchos residuos, hasta las que se comercializan hoy en día, siendo de diferentes materiales y permitiendo la combustión de diferentes materiales, con un diseño más moderno y que no están solo encaminadas a proporcionar calor, sino que constituyen un elemento de distinción dentro de un hogar.

Usando como referencia los materiales que vamos a combustionar en su interior, vamos a realizar una clasificación de los diferentes tipos de chimeneas que podemos encontrar hoy en día en el mercado.

Chimeneas de leña

Son las más icónicas de todas. Cuando hablamos de chimeneas de leña, la imagen de un fuego que proporciona calor en un día invernal, mientras observas hipnotizado como va ardiendo la leña, es quizás la que todos tenemos en la cabeza.

Desde las primeras chimeneas que se usaban en los antiguos castillos que se usaban para calentar las grandes estancias, han evolucionado mucho, en forma, como en construcción.

Estas primeras chimeneas estaban localizadas o bien en los dormitorios de las clases más pudientes o en las cocinas. Su uso era multifuncional, servían tanto para calentar la estancia como para cocinar en ellas.

Hoy en día, las chimeneas de este tipo, suelen ser más pequeñas, las cuales suelen tener una puerta, como sistema de seguridad para evitar accidentes. Con una de esas pequeñas chimeneas se puede calentar toda una estancia, además de la agradable.

Pero este tipo de chimeneas no es muy apta para la vida moderna, en la que vivimos en pisos, por lo que se ha convertido en un elemento poco funcional. Su instalación se suele dejar para otro tipo de viviendas como chalets o casas de campo, donde tenemos más espacio, tanto para su instalación como para la acumulación de madera para poder encender y mantener el fuego.

No poder regular la temperatura, solo a través del tiro, por el que se pierde bastante calor, por lo que la eficiencia energética como sistema de calefacción no es buena. Para evitar intoxicaciones es necesaria una salida de humos, lo que supone, además de para su instalación, una obra en casa, con lo que ello supone.

Además, las chimeneas no se les puede dejar de vigilar, ya sea para evitar que el fuego se apague, por lo que tendremos que estar pendientes de ir alimentándolo, así como por seguridad, ya que, si no dispone de una puerta frontal, es fácil que pueda saltar una chispa, prendiendo algún elemento que tengamos cerca. Por eso no puede haber ningún elemento cerca que sea inflamable.

Y por supuesto, genera muchos residuos, por lo que cada poco tiempo debemos eliminar esa ceniza que ha quedado de la quema de la madera para evitar problemas con el tiro, que puede llegar a bloquearse si no se le realiza un mantenimiento periódico.

Chimeneas de gas

Estas chimeneas son la evolución de la chimenea de madera. Al igual que las cocinas cambiaron de esas calderas con entrada para la madera y sobre la que se ponía una placa de metal para cocinar (gran adelanto en su momento) a las cocinas de gas (butano o natural) ahora se ha pasado a que las chimeneas sean de gas también.

Este tipo de chimeneas están muy extendidas por todo Europa, pero en nuestra península no acaban de despegar. Quizás sea por tener más arraigado el concepto de chimenea de leña en los hogares de nuestros abuelos, o por la razón que sea.

Este tipo de chimeneas no generan la misma cantidad de calor que la se puede llegar a alcanzar con las de leña, pero a su favor tiene que no deja ningún tipo de residuo, ni requiere de espacio para almacenar el combustible, en este caso, el gas.

La obra para la instalación de estas chimeneas no es tan costosa ni complicada como las anteriores, ya que, como salida de humos se puede utilizar un tubo galvanizado, sin tener que construir un tiro tan grande para ellas al no generar humos.

Una característica que tienen estas chimeneas, es su encendido instantáneo, pudiendo realizarlo incluso con un mando a distancia, y para los amantes de la tecnología y la domótica, a través de dispositivos móviles e incluso asistentes virtuales.

Su menor tamaño permite que se integre mejor en viviendas más modernas, y al ser más sencillas, su diseño será también más moderno y acorde con los tiempos. Pero esto implica también que la apariencia del fuego sea más artificial, no teniendo ese movimiento hipnótico del fuego de leña.

Algunos fabricantes incluyen guijarros o troncos de madera hechos de cerámica para darle un toque más realista, además de pequeños ventiladores para mover esas llamas, siempre dentro de una seguridad.

El precio de este tipo de calderas suele ser más elevado, mucho más elevado, lo que en muchas ocasiones hecha para atrás a algunos compradores. Además, que su instalación, aunque sea más sencilla, requiere de personal específico para esta labor, siempre y cuando tengamos la instalación del gas en el edificio, obvio.

Chimeneas de bioetanol

Estas nuevas chimeneas están cada día teniendo más auge, si lo que quieres es un tener un fuego real y decorativo en casa.

Es una chimenea en la que el fuego se genera gracias a un combustible realizado a partir de la fermentación de azúcares, por lo que no genera ningún tipo de emisión, siendo su combustión limpia.

Esto conlleva que las chimeneas de bioetanol no necesiten de un tiro para la expulsión de gases contaminantes, ya que, al estar quemando un alcohol, no genera residuo de ningún tipo. En algunos casos puede llegar a generar algún tipo de olor que puede no resultar agradable, pero esto es debido al uso de un bioetanol de baja calidad o que no es el adecuado.

Hoy en día podemos encontrar este tipo de chimeneas, de casi cualquier tamaño en cualquier tienda, sobre todo en tiendas de decoración. Son sistemas que sacamos de la caja, lo colocamos donde queramos y ya podemos comenzar a usar. No requiere una instalación.

Un sistema portátil, con un alto poder calorífico, pero que, para calentar toda una habitación durante un invierno, puede llegar a ser muy costoso.

El bioetanol adecuado no es fácil de encontrar, ni barato. Podemos encontrar bioetanol de bajo coste en algunas tiendas, pero este bioetanol puede generar olores o no arder como debe, por lo que no es una opción.

En este punto podríamos hablar de las chimeneas eléctricas que pueden generar calor y fuego, pero que suponen un alto gasto en el consumo de electricidad y por lo tanto no creemos que compense como para dar calor. Podemos desactivar la función de generar calor, pero entonces se convierten en un elemento meramente decorativo, como si fuese una pantalla con el video de un fuego.

Su evolución será hacia las chimeneas de vapor de agua, que al igual que las chimeneas eléctricas, generan la imagen de las llamas a través de luces LED, evaporadores de agua y ventiladores dan una sensación muy realista.

Pero si no sabes qué chimenea es la mejor se adecúa a tus necesidades y a tu espacio, lo mejor es consultar a profesionales. Contacta con nosotros para que podamos ayudarte a elegir el mejor sistema para tu hogar.

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